AutoCAD, 1993
Primera firma de El Salvador en diseñar con AutoCAD.
A la vanguardia
Silos de ALCASA Acajutla
Director Ejecutivo
Cuando un desarrollador se propone levantar la torre más alta del país, llega a esta oficina. El Ing. Ricardo Narváez Hinds diseña la estructura de Horizon One, la torre más alta en proyecto de El Salvador, y de ARELA, la segunda, hoy en construcción. En Millennium Plaza—el edificio más alto ya construido del país—actuó como revisor independiente y supervisor. Es, además, el ingeniero responsable del Metrocable de San Salvador, la mayor obra de transporte masivo que el país ha emprendido.
Especialista en concreto reforzado, acero y postensado, llevó la firma más allá del diseño convencional—a la geotecnia, la geofísica y la protección sísmica—y, como representante exclusivo de MAURER, ejecutó el primer edificio con amortiguamiento sísmico de Centroamérica. Fue él quien introdujo el postensado a gran escala en el país: hoy es estándar en las torres de mayor exigencia, y Narváez Hinds es su instalador líder.
En Horizon One, el gigante estructural estadounidense KPFF se sumó a su diseño. Diseña con la misma exigencia con que su padre fundó la firma en 1973; la diferencia es la escala: hoy define el horizonte del país.
Liderazgo
Equipo completo de más de 50 personas: diseñadores estructurales, modeladores BIM, residentes y control de calidad de postensado.
Innovación
Primera firma de El Salvador en diseñar con AutoCAD.
Primera en adoptar el modelado estructural BIM con Autodesk Revit Structure.
Reforzamiento de Fedecrédito con dispositivos MAURER—el primer amortiguamiento sísmico de Centroamérica. Primer Lugar, Premio OPAMSS 2022.
Primera gran torre postensada del país, con 24 m de luz libre—Torre Emblema Las Cascadas—diseño e instalación propios.
Apertura de la división propia de elementos precolados.
Primer diseño estructural basado en desempeño de El Salvador—Horizon One.
Historia y tradición
Fundador · 1973
Para 1973, René Narváez había sido el segundo bachiller de la República y el primero en el examen de admisión a Ingeniería Civil de la Universidad Nacional, entonces la única del país. Se había hecho catedrático: la enseñanza era su oficio.
Ese oficio lo perdió. En medio de la intervención política de la universidad, fue separado de su cátedra. Sin trabajo, convirtió en oficina el tercer dormitorio de su casa. En noviembre contrató a Migdalia Alvarado, su primera empleada—que sigue en la firma hasta hoy. La oficina se llamó Narváez y Consultores. En los primeros años dio clases de medio tiempo en la UCA para sostenerse; las dejó cuando la firma pudo mantenerlo por completo.
La prueba llegó pronto. Por recomendación del ingeniero Eduardo Bolaños diseñó para la familia Simán el edificio de estacionamiento del Centro Comercial Galerías (1974), su primer encargo de envergadura. El terremoto de mayo de 1975 lo dañó seriamente; René dirigió el refuerzo—resinas epóxicas y encamisado de acero—y el edificio resistió, como resistiría los sismos de 1986 y 2001. En un país que se mide por sus terremotos, la firma había dado su primera prueba.
A finales de 1974 la firma se trasladó a La Escalón, donde permaneció más de tres décadas, incluidos los años de la guerra civil, que atravesó sin cerrar. Allí se sumó la sección de arquitectura de Ana Cristina Hinds—segunda bachiller de la República un año antes que él, y el apellido que la firma lleva. Fue la primera mujer en graduarse como arquitecta en El Salvador. Su obra mayor fue el Templo Cristiano de las Asambleas de Dios: ella firmó la arquitectura; él, las estructuras.
Ricardo se incorporó en 1995 y, con los años, la conducción pasó por completo a la segunda generación. René reconoció en él una capacidad doble y poco común: el talento del ingeniero y el del empresario. Siguió activo unos años más—su último trabajo fue la supervisión de 370 Avenida La Capilla, torre desarrollada por Inversiones Bolívar—y se retiró en 2006, ya un referente de la construcción en El Salvador.
Medio siglo después, la firma que nació en un dormitorio diseña las torres más altas del país. Migdalia, contratada en 1973, sigue siendo el hilo que une el primer día con el presente.